La Literatura del Cambio

artmatic_voyager_moonpor Chritopher McKitterick

Traducido y publicado en este blog con permiso del autor.

 

¿Qué es esto que llamamos ciencia ficción? En su estricto sentido etimológico, es literatura sobre descubrimientos científicos y cambio tecnológico, pero esta definición falla tanto en establecer la esencia como los límites del género. Muchos de los estudiosos contemporáneos prefieren el término “ficción especulativa” ya que en la CF es más importante la especulación que la ciencia. Aunque algunos académicos de la CF señalan a las primeras historias de viajes, como Historia Verdadera de Luciano de Samosata o las epopeyas de monstruos como Gilgamesh como los ejemplos más antiguos del género, la mayoría está de acuerdo en que Frankenstein de Mary Shelley fue la primera genuina novela de CF. Responde a la pregunta de si desarrollamos la tecnología para reanimar a los muertos, como deberíamos usarla, si es que la usáramos. La ciencia médica genera innovación tecnológica, cambiando no solo el cómo vivimos sino que lo que significa vivir.

Pero la CF no hace predicciones ni busca respuestas; de acuerdo a Theodore Sturgeon, su mandamiento central es “Hacer la siguiente pregunta”. Abarca multiplicidad de temas y aborda preguntas sobre el cambio desde muchas perspectivas. Puede ofrecer una mirada desde la distancia; En Marte, la Tierra, con todos sus dramas personales, no es más que un punto azul entre otras estrellas en la negrura del vacío. O el tiempo puede hacer cambiar la perspectiva; Las historias alternativas inquieren “¿y qué habría pasado si?” en relación a cambios potenciales en eventos históricos, como también lo hacen muchas historias sobre viajes en el tiempo. Las ambientaciones en el futuro nos permiten especular sobre hacia donde nos pueden llevar eventos presentes, como los descubrimientos científicos y como el cambio tecnológico puede afectarnos a nosotros mismos y a nuestro universo. Los mundos alienígenas nos permiten, por contraste, apreciar mejor nuestro propio planeta. Las narraciones sobre extraterrestres nos permiten examinar lo que significa ser un ser humano, libre de consideraciones raciales o expectativas culturales. Y así sucesivamente. La CF es una literatura que trata no solo de seres humanos, sino que de la especia humana como un todo, acerca de cómo cambiamos y continuaremos cambiando en el tiempo.

Si usted es un aficionado al teatro, sabe que la CF es una fuerza potente en la taquilla, tanto en vivo como en películas, y también al aire. En los 50’ programas de radio de CF como X Minus One saturaban el ancho de banda, y algunas de las primeras películas fueron de CF, como Metrópolis (1926). Hoy los multicines siempre tienen una película de CF, aunque muchas (algunos dirán, la mayoría) quedan cortas en calidad; los académicos suelen usar el término “scifi” para esta CF audiovisual. Sin embargo mucha buena CF logra encontrar su camino hasta la pantalla grande; notables para 2009 fueron la visualmente asombrosa Avatar, la socialmente consciente Distrito 9, la sosegadamente poderosa Luna, la nueva versión del universo de Star Trek de J. J. Abrams y la adaptación cinematográfica de la novela gráfica Watchmen de Alan Moore, que fue galardonada con el premio Hugo en 1998.

Incluso autores literarios escriben CF hoy día, como la historia alternativa del Phillip Roth, La Conjura Contra América, o La mujer del Viajero en el Tiempo, de Audrey Niffenegger. Ninguna lista de “literatura importante” está completa sin obras como Fahrenheit 451 o Matadero 5. De hecho, podría argumentar que es difícil escribir algo nuevo y relevante en el rápidamente cambiante mundo actual sin usar las herramientas de la CF, y la mayor parte de la academia ya no frunce el cejo ante lo que se escribe en el género. Autores populares modernos como Michael Chabon, John Crowley o China Miéville son todos celebrados por el mundo literario aunque escriben CF, y sus trabajos son vendidos meramente como “ficción”.

Pero más que un tipo literario, la CF es una conversación que fluye. Es una comunidad de escritores y otros profesionales, de estudiosos y de aficionados. Ellos forman organizaciones profesionales y clubes. Se reúnen en conferencias académicas como la SFRA y la ICFA, o conferencias más amplias como la World SF o el Fin de Semana de los Premios Nebula, y en convenciones de aficionados de las que casi todos los fines de semana hay alguna en alguna parte. La comunidad SF es única en el sentido de que todos estos grupos comulgan y normalmente encajan en una o más de estas categorías. Es raro el escritor que no emerge del “fandom”, y muchos aficionados luchan por convertirse en autores, participando en una gran variedad de talleres de escritura, o escribiendo los populares “fanfic” (o “slash”, narraciones sexuales o románticas) basados en personajes existentes.

Así, la CF no solo es un género literario, es una familia viva, dinámica, y que crece, y que disfruta de los mismos beneficios y padece las mismas dificultades de cualquier otra familia. La CF misma cambia con cada voz nueva; como dice el crítico y autor Tom Shippey, “La ciencia ficción es difícil de definir porque es la literatura del cambio y cambia mientras intentamos definirla”. La ciencia ficción es una discusión acerca de lo que significa el ser un ser humano en un mundo cambiante, y todos están invitados. Bienvenido a la conversación.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s